No más pérdida de tiempo

Imagina por un instante que tu hijo regresa a casa hablando de su nuevo plan de negocio, de las tendencias que influencian su industria o sector, de cómo utilizar Internet en favor de su proyecto y de cómo conseguir financiamiento para hacer crecer su empresa. Tendría más interés por su vida de adulto. No perdería tanto el tiempo en actividades que no producen nada positivo para su vida.

Te evitaría el agobio por tener que leer cientos de artículos en Internet para intentar ayudarlo en centrarse en su futuro. No tendrías que seguirte preocupando por la manera en que generará sus ingresos. La realidad es que podrías disfrutar al ver que lo hace mejor que tú. Y por fin podrías estar tranquilo al saber que tu hijo (a) tiene una mentalidad de empresario internacional que le abrirá nuevos caminos a nivel global.